Sonrisas cabales alejadas del mundanal ruido,
Ciudades perplejas por el cántico varonil de tu voz,
Espejos masculinos cautivando gotas de rocío matinal,
Enrollas con tu aura mi vida pequeña que se exalta con tu presencia,
Palabras audaces hacen que intimides hasta el más invisible átomo de mi humanidad,
Que te espera, que se regocija en tu mirada, que anhela tu voz sobre mi oído;
Tu voz, esa voz que ya fue de otra, que trajo consigo una alegría que sólo puede darte esa instancia que sólo tú sabes cuando llega, que sólo tú sabes qué se siente, pero que aleja una posibilidad de permanecer contigo contemplando el amanecer en un día lluvioso y frío.
Será que aún así puedo ser parte de tu aura?
Será que esa alegría dará espacio para un nuevo regocijo de tu alma?
Regocijo que sólo yo podría darte sin importar lo que pase,
Y sin importar que ya hayas sido feliz en brazos de otro ser que fue testigo latente de tus más grandes emociones masculinas,
Y que fue pozo de tus sueños imprevistos,
Que yacen ya, y que dan forma a otro igual que tú,
Otro que querré y me hará vibrar de la misma forma que tu voz experimenta con mis sensaciones,
Y que hace que destelle cascadas de alegría del trozo de alma que haz robado para guardarlo contigo.
Ciudades perplejas por el cántico varonil de tu voz,
Espejos masculinos cautivando gotas de rocío matinal,
Enrollas con tu aura mi vida pequeña que se exalta con tu presencia,
Palabras audaces hacen que intimides hasta el más invisible átomo de mi humanidad,
Que te espera, que se regocija en tu mirada, que anhela tu voz sobre mi oído;
Tu voz, esa voz que ya fue de otra, que trajo consigo una alegría que sólo puede darte esa instancia que sólo tú sabes cuando llega, que sólo tú sabes qué se siente, pero que aleja una posibilidad de permanecer contigo contemplando el amanecer en un día lluvioso y frío.
Será que aún así puedo ser parte de tu aura?
Será que esa alegría dará espacio para un nuevo regocijo de tu alma?
Regocijo que sólo yo podría darte sin importar lo que pase,
Y sin importar que ya hayas sido feliz en brazos de otro ser que fue testigo latente de tus más grandes emociones masculinas,
Y que fue pozo de tus sueños imprevistos,
Que yacen ya, y que dan forma a otro igual que tú,
Otro que querré y me hará vibrar de la misma forma que tu voz experimenta con mis sensaciones,
Y que hace que destelle cascadas de alegría del trozo de alma que haz robado para guardarlo contigo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario